Historias de ganaderos locales: cómo se preparan para el otoño

El otoño trae consigo cambios importantes en el campo. Las temperaturas bajan, las lluvias comienzan a hacerse más presentes y las necesidades del ganado se transforman. Para muchos ganaderos, septiembre y octubre son meses clave en los que se sientan las bases de un buen invierno. En este artículo compartimos las experiencias de algunos clientes locales, que nos cuentan cómo se organizan en esta época y qué rutinas ponen en marcha para cuidar de sus animales.

La planificación de Juan, ganadero de vacuno de leche
Juan, que gestiona una explotación familiar en el norte, nos cuenta que el otoño es sinónimo de prevención:

“Para mí, septiembre es el mes de revisar todo. Me aseguro de que los establos estén bien aislados, preparo los comederos y reviso la maquinaria. También ajusto la ración de alimento, porque con la bajada de temperatura las vacas necesitan más energía”.
En su caso, además de reforzar la dieta con piensos ricos en proteína, presta especial atención a la salud de las pezuñas. La humedad del otoño puede causar problemas, por lo que aplica tratamientos preventivos que compra en nuestra tienda.

María y la importancia del pastoreo
En el caso de María, ganadera de ovino en la meseta, la llegada del otoño significa aprovechar los últimos pastos verdes antes de que lleguen las heladas:

“Septiembre es un mes de transición. Aprovecho para que mis ovejas pasten lo más posible, porque después la alimentación depende más de los forrajes y el pienso almacenado”.
Ella prepara con antelación los suplementos minerales y vitamínicos que refuerzan la salud del rebaño en épocas de menos pasto. También revisa cercados y bebederos, ya que las lluvias intensas pueden dañar infraestructuras básicas.

Pedro y el cuidado del bienestar animal
Pedro, dedicado a la cría de caballos, pone el foco en el bienestar animal:

“Los cambios de temperatura bruscos suelen traer resfriados o problemas respiratorios. Por eso me adelanto, limpio a fondo las cuadras, reviso ventilaciones y siempre tengo productos de higiene y desparasitación listos”.
Para él, el otoño es también el momento de renovar mantas y protecciones para los caballos. Asegura que una buena preparación evita gastos mayores en veterinario durante el invierno.

Preparación compartida: lo que todos coinciden
Cada ganadero tiene su método, pero todos coinciden en que el otoño es una etapa de organización y previsión. El denominador común es:

Ajustar la alimentación para responder a nuevas necesidades energéticas.
Reforzar la prevención sanitaria, especialmente contra parásitos y problemas derivados de la humedad.
Revisar instalaciones y equipamiento antes de que lleguen las primeras heladas.
Estas prácticas no solo garantizan la salud del ganado, sino que también contribuyen a mejorar la productividad y reducir costes imprevistos.

Una lección para todos
Las historias de Juan, María y Pedro son un reflejo de la pasión con la que los ganaderos cuidan de sus animales. Cada detalle cuenta, desde un suplemento nutricional hasta la revisión de un cercado. En nuestra tienda nos enorgullece acompañarles en este proceso, ofreciendo productos que facilitan la tarea y ayudan a garantizar un otoño tranquilo y seguro para el ganado.

Porque detrás de cada explotación hay una historia, una familia y un compromiso con la tierra. Y esas historias merecen ser contadas.